El pasado 2 de octubre, celebramos nuestra vocación de sanar, la de ser Nutricionistas. Pero la celebración debe ser también un momento de honestidad radical. Como profesionales dedicados al bienestar, enfrentamos un doble dilema que ya no podemos ignorar:
1.
El
modelo tradicional de contar calorías, usar la balanza y apoyarse
únicamente en mediciones antropométricas ya no es suficiente para la
sanación profunda de nuestros pacientes.
2.
El
modelo de negocio basado únicamente en la consulta tradicional no es sostenible
para proteger nuestra propia salud y futuro.
La Crisis
Silenciosa que Viví
Les confieso,
con profunda humildad, que yo misma viví esta crisis. A pesar de mi formación y
mis títulos, cuando la vida me confrontó con un diagnóstico de adenocarcinoma
de ovario hace tres años, el peso del modelo tradicional colapsó.
Me encontré en
la dolorosa situación de tener que pedir ayuda económica a familiares y
amigos, gestionar trámites médicos y depender de rifas y donaciones para
cubrir mis gastos de salud. Esta realidad me obligó a preguntar: ¿De qué sirve
tener un título y una vocación de sanación si mi propio proyecto profesional no
me da la base para equilibrar mi bienestar y el de mi familia?
El modelo de
negocio que seguí por años era de supervivencia, no de prosperidad.
La Revelación
de la Sanación Integral
Fue entonces
cuando tomé una decisión de vida innegociable: no iba a sobrevivir a una
enfermedad, sino a vivir en plenitud. Rechacé el camino convencional y me
enfoqué en la medicina alternativa y la sanación holística.
Este camino me
reveló que la sanación real va más allá de la dieta estricta. Pasa por modificar
hábitos en todos los sentidos, restaurar el equilibrio energético, transformar
creencias limitantes y utilizar el poder de la palabra para
manifestar la salud.
Es hora de
que, como nutricionistas, demos el salto de ser solo "contadores de
calorías" a Mentores de Vida Plena que abordan la raíz del
problema.
Nuestra Nueva Promesa de Valor: Doble Impacto
·
Para el Cliente: Dejar la obsesión por la balanza, la
medición antropométrica y el conteo tradicional para pasar a un SER
PRÓSPERO Y ABUNDANTE que le garantiza la restauración de su salud,
enfocándose en la Nutrición Funcional.
·
Para el Colega: Dejar la consulta aislada y unirte a un Proyecto
Próspero donde la ética, los valores y la tranquilidad se refuerzan,
generando beneficios a corto, mediano y largo plazo.
Esto nos da
más tranquilidad, porque daremos recomendaciones sin efectos secundarios
para la salud de nuestros pacientes, al mismo tiempo que aseguramos nuestra
propia estabilidad.
El Llamado a
la Autoridad y el Legado
Colegas, dejemos
de quejarnos de que otros, sin nuestra autoridad y formación, están
generando proyectos de bienestar y control de peso.
Preguntémonos:
¿Por qué no fortalecer y ampliar nuestro propio proyecto en alternativas
que realmente nos permitan dejar un legado y abrirnos a la abundancia
y la prosperidad en todos los sentidos?
El profesional
de la salud debe ser el primer ejemplo de prosperidad, salud y bienestar
completo.
He integrado
toda mi maestría y mi camino de sanación en un sistema llamado PAHAP
(Programa de Acompañamiento Holístico para el Avance Personal). Este
sistema no solo cura el cuerpo del paciente con la Nutrición Funcional, sino
que transforma su mente con una mentalidad abundante.
El camino de
la ética y la abundancia es uno solo. Demostrémosle a la sociedad que el
profesional de la salud puede ser un ejemplo de bienestar completo.
Si sientes el
llamado a liderar esta transformación, a integrar tu consulta con un Proyecto
Próspero que sí te genere estabilidad económica y paz mental, te
invito a unirte a mi movimiento VITALIDAD CON IMPACTO.
Conoce más
sobre mi metodología, mi historia y el Proyecto Próspero que te está
esperando
Con amor y alegría
Nair Dávila
Rivas. MSc
Nutricionista.
Mentora Transformacional,Terapeuta Holística +584168744484
@nairdavilarivas
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